31/10/2009

Texte en espagnol sur une agression dans un squat

Ce texte a été écrit il y a quelques années par des féministes La Eskalera Karakola.
La Eskalera Karakola est un centre social féministe à Madrid qui existe depuis plus de 10 ans, qui était un squat jusqu'en 2005, date à laquelle les locaux ont été cédés aux habitantes.


ESPACIOS OKUPADOS, ESPACIOS CON CUIDADO

A propósito de una paliza sexual en el Centro Social Okupado El Laboratorio (Madrid)

Todas vivimos con rabia y dolor la violencia que los hombres imponen sobre las mujeres por esa división que hace y jerarquiza el mundo de los sexos. La agresiones contra las mujeres, recurso primero y último, atraviesa el dominio más allá de lo particular de las relaciones y de las restricciones que cada sociedad o cada grupo ponga al orden del macho. Ya se trate de agresiones corporales o psicológicas, ya se produzca en forma de paliza, violación o acoso, ya acabe en asesinato, humillación o autodefensa, la violencia afianza el mando y lo localiza en los núcleos más sensibles de la experiencia: la integridad del propio cuerpo, la libertad sexual y la autonomía en la circulación y el pensamiento. Rara es la mujer que no la ha sufrido o bien en carne propia o por intervenir en contra de una agresión dirigida hacia otra.

El sentido de la vulnerabilidad y del dominio es una experiencia del cotidiano femenino que se compone, antes que nada, como experiencia de los límites y de la protección del propio cuerpo y su capacidad expresiva. Aunque tenga que ver con la edad, el espacio, la identidad, la situación e incluso con el sentimiento de seguridad que una expresa o deja de expresar, en realidad, la posibilidad de ser sometida a la violencia machista excede las circunstancias concretas y se extiende a la existencia-mujer en general. Está tan enraizada en nuestro ser que aunque pudieramos instalarnos en otras coordenadas seguiriamos alimentándonos de esos secretos temores que nos habitan. Ninguna ha dejado de asumir esta condición de peligrosidad y mal que bien hemos aprendido a movernos con ella, a soportar de la manera menos traumática posible sus leyes y a disfrutar de las miserables victorias personales y colectivas que nos podemos permitir sin ponernos en situaciones de alto riesgo.

No podemos dejar de considerarla como imposición generalizada y, sin embargo, para luchar en su contra tenemos que cortarla a la medida de lo concreto y hablar de sus ocurrencias en los espacios y tiempos en los que participamos. La intervención de una mujer, feminista o no, en un Centro Social Okupado busca, entre otras cosas, la creación de un espacio seguro, un espacio de cuidado del propio cuerpo que anule la violencia y la interiorización del peligro sexual. Y lo busca no por vía de reglas, restricciones o dispositivos de vigilancia sino que lo busca como sentido, como sensibilidad, como actitud de toda la gente que lo habita. Por eso, lo más terrible de que ocurran agresiones sexuales, aparte de la vivencia de la que las sufre, es el sentimiento de todas no ya de constatar que estas cosas pueden suceder ­–esto ya lo sabemos– sino de que no se ha dado la actitud, el pensamiento y la acción que las hace difíciles. Que no hemos sido capaces de poner por delante esa disposición, la tensión colectiva y cotidiana que hace, por un lado, que los agresores perciban de inmediato que ahí no van a poder, que no es seguro y que pueden salir muy mal parados y que las mujeres, por otro, lleguen a sentir todo lo contrario, que ahí sí van a poder, que van a sentirse seguras y respaldadas en todo momento.

De nada sirve repetir una y otra vez lo de que los espacios liberados no son tales o que en las okupas se reproducen los mismos modelos y bla, bla, bla. Seguir hablando en estos términos estimula una paradoja bien estéril que se alimenta de la ilusión de lo liberado, para chocarse con la triste y de sobra conocida realidad, ejercer la denuncia pasado ya el momento de la autodefensa y vuelta al principio. Aparte de reincidir en la moraleja de que nada es lo que parece y afianzarnos en lo secundario de nuestros problemas dentro de lo colectivo, este desplazamiento en el lenguaje vale una mierda. Al despotenciar la diferencia del espacio e igualarlo a cualquier otro nos negamos la oportunidad de construir esa diferencia de un modo más dinámico saliendo de la oposición liberadoes, espacio utópico inexistente para toda aquella persona que esté en las nubes, y el resto del mundo, una totalidad uniformizada hecha de casas, calles, ciudades y países donde se actualiza lo mismo de lo mismo.

Para empezar habrá que idear formas concretas de comunicar este sentido de cooperación para la libertad sexual sin aconsejar a las mujeres mantenerse juntas o evitar lugares oscuros. Habrá entonces que forzar lo existente e interrogar el hábito. La visibilidad femenina y gay es un comienzo pero hace falta más. Y es que, además, para hacerse presente es necesaria cierta complicidad, no vamos a estar todo el día con los guantes puestos o frecuentando los lugares liberados-que-no-lo-son. La creación de este sentido pasa necesariamente por el cuidado de las situaciones que producimos.

Todo esto surge al calor de la tremenda paliza-violación que sufrió una chica hace no mucho en una fiesta en El Laboratorio que, por cierto, a poco pasa sin pena sin ni gloria a la historia de los incontrolables horrores a los que nos hemos acostumbrado. Para que un Centro Social difiera de la calle (lo suyo sería que transformara la calle) habrá que ir pensando que en él no cabe todo el mundo. Y es que no queremos ser compatibles con ciertos sujetos que desafortunadamente a veces están demasiado cerca. Claro que los buenos modales, en lo que a centros sociales y anti-sexismo se refiere, pueden aprenderse y practicarse de manera airosa sin levantar demasiadas sospechas pero incluso en estos casos quien así actúa ha de sentirse incómodo, fuera de sitio o terriblemente inclinado hacia la mutación.

Y ya que esta agresión ocurrió en una fiesta me voy a referir a ellas y además con particular furia porque siendo un acto colectivo para disfrutar las veo como el ejemplo más claro de un montón de cosas que me revientan y que nada tienen que ver con el tipo de lugar-momento en el que me apetece estar. Y no es que todas las fiestas, conciertos y demás sean iguales (estaría bien preguntar, sobretodo a mujeres, qué sucede en las fiestas en las que nos sentimos agusto) pero ocurre que sí hemos estabilizado ciertos habitos de la pasti-party en los que impera la falta de atención por la ocasión. En la fiesta en cuestión, a cargo del afortunadamente extinto Proyecto Ruido, a excepción del pasti-negocio y la decoración alucinante nada mereció especial preparación o seguimiento. Como la fiesta era gratix no había nadie en la puerta encargado no ya de controlar quien entra, que también, sino de expresar esa atención de la que hablaba: que hay gente concreta detrás y delante del tinglado y que va a responder o a organizar una respuesta ante posibles agresiones u otras cosas menos terribles. Comunicar, en definitiva, que lo que hay tiene una presencia hecha de gente interesada en lo que sucede y que no se limita a generar algo y luego a ver que pasa. Si no hay responsabilidad sobre lo que organizamos o lo que dejamos organizar a colectivos de fuera, ¿de qué nos asustamos? o si pensamos que no es posible ¿a qué ostias organizamos nada? Y es que es muy duro estar todo el rato pendiente de las miles de formas en que alguien puede faltar el respeto y no vamos a estar acercándonos a toda persona susceptible de ser víctima de abuso... no cuando el abuso ya se ha consolidado como una cuestión individual (cada cual que se las apañe como pueda y con quien pueda) por no decir normal.

Las consecuencias de dejar que las cosas sucedan sin más ya las conocemos, por lo menos en El Laboratorio. Hay gente que se ha aburrido o sentido sóla al enfrentarse a movidas de todos los colores pero esto tampoco ha sido suficiente para dar el salto y poner esta cuestión en el punto de mira y recuperar así un espacio que se ha ido perdiendo en lo anecdótico.

Nos hemos acostrumbrado a las fiestas sin fin, sin hora vamos. Perfectamente en sintonía con la agonía que nos empuja a agotar los momentos sin reconocer principios ni finales. A nadie apetece estar al loro o encargarse de hacer acabar lo que sí se ha sabido empezar. Antes que cortar la historia es mejor ver a la peña ir desapareciendo poco a poco por agotamiento o acoplandose en algún rincón. Así las cosas, la fiesta se convierte en la actividad más sagrada del centro social. Pocas son las cosas que pueden llegar a interrumpirla. Ni que lancen cocos, ni que le abran la cabeza a alguien, ni que una mujer salga danzando al hospital. Bastante paradójico es ya que mucha de la gente que asiste a las fiestas no se entera de lo que en ellas sucede por muy llamativo que sea, por ejemplo, alguien sangrando en mitad del patio y con un ataque de nervios. En este sentido, hemos llegado al punto de que la fiesta resulta incompatible con la posibilidad de comunicar, decidir colectivamente y actuar. Para ello, acaso habría que cortar la musica e interrumpir el evento, hecho que produciría una alarma innecesaria y todo eso.

Otra cuestión es el modo en que se afronta lo de ponerse. Ahora se ha generalizado el argumento de que hay gente que va toa puesta y no se entera y más que puesta lo que va es idiotizada. Me resisto a creer que cuando una está puesta no percibe lo que hay, más bien todo lo contrario, lo percibe y con una nitidez que asusta porque la visión se anticipa, se hace muy fina, tanto que se es capaz de leer movimientos imperceptibles, gestos, actitudes que expresan formas de encontrarse en el mundo: el miedo, la impotencia... Para muchas mujeres esto resulta bien claro y es por ello que a veces cuando tomas algo proyectas y experimentas las agresiones sexuales de lo micro. A veces hemos preferido no mirar en cierta dirección, la verdad es que no por ello hemos dejado de ver. Y ya que en cualquier caso vemos, acaso sea mejor mirar de frente. Ya se sabe lo que duelen las trampas que nos gastamos... Cuando no se puede o no se quiere o una no se ve capaz de discernir lo que sucede a su alrededor habrá que apostar por el contacto a no ser que se prefiera apostar por la estupidez, en cuyo caso ya no hay más que hablar.

Si esto es hábito abrá que entrar a saco por ahí porque la denuncia a posteriori es insuficiente, nos puede dejar mejor sabor de boca pero no vale para lo que viene después. Otro salto que hay que hacer posible es la atención a la mujer que ha sufrido la agresión. También ahí hemos andado bien flojas. Primero, para entender y aprender sobre cómo se experimenta la agresión. Para eso hay que dejarse del una agresión es una agresión y punto y no tener miedo al intercambio y al fantasma del morbo. Cuando se producen agresiones hay que crear grupos de apoyo, de intermediación y seguimiento porque una vez ocurrida la agresión, quien la sufre sigue circulando por ahí y tiene mucho que digerir. Nada de invisibilizar sino saber, conocer cómo se siente la agredida, cómo define la violencia y actúa en su contra, contra la violencia del momento y contra la de los momentos posteriores. Enganchar con el rítmo y las exigencias de quien la vive. La mediación con la colectividad que es el Centro Social es importante como ejercicio contra el olvido y por la actuación en positivo, por la recuperación de un espacio maldito que ya no se desea pisar.

Repensar las definiciones desde esa actitud de escucha e intercambio puede revelar algunos estereotipos interesantes sobre las agresiones sexuales. Por ejemplo, qué ocurre cuando para la agredida lo que se pone en primer plano no es la violación sino el peligro de muerte o cuando actuar pasa por estrategias de autodefensa tan inteligentes y espontáneas como fingir sometimiento y complacencia ante una violencia desmesurada. ¿Vamos nosotras ahí a hablar con nuestro lenguaje o a trazar un puente real con la vivencia y los términos de quien tiene mucho más que decir? Estaría bien poner en común las subjetividades que se moviliza con todo esto.

Y más cosas. ¿Porqué se pregunta si realmente se trata de violación y se insiste desde las mujeres que sí, que lo que pasó es lo peor que podía haber pasado? Probablemente porque con la fuerza de las palabras se ha asumido una escala en los niveles de agresión que encuentra en la penetración su máximo exponente y que habría que redefinir, también para nosotras mismas. Y es que prevenimos así la disminución inevitable de lo ocurrido sin darnos cuenta de que presuponemos también las clasificaciones y definiciones al uso. ¿Gritamos que el sentimiento de vejación más terrible no siempre es la penetración o seguimos dando alas a los mitos? Para avanzar en esta dirección hace falta involucrar e involucrarse con la mujer agredida.

Y luego, ¿cómo romper ya de una vez lo de que es a nosotras a quien toca pelear esta cuestión dejando, de paso, bien claro cual es nuestra área de intervención en un Centro Social mixto? Pues claro que nos toca de cerca, también nos toca la colectivización de una actitud distinta. La que hace que las agresiones sexuales se conviertan en un asunto del Centro Social en su conjunto, algo que merece muchísima reflexión y actuación en común. Nuestra decisión, la de las mujeres, de separación y acumulación de iniciativas en este terreno tiene muchos aciertos pero también tiene sus desaciertos, sobretodo a la hora de crear una práctica general en contra del sexismo y las agresiones sexuales. Al menos si no se anticipa y tiene en cuenta la parcialidad a la que terminamos reduciendo, nosotras a la cabeza, la violencia contra las mujeres. La mejor autodefensa, aparte de la que permite transformar la autoestima en golpes certeros, es la que genera una disposición colectiva en contra de las agresiones sexuales. La del golpe te defiende, la otra te sitúa a tí, a tus compañeras y a la comunidad en un espacio diferente.

¡ATENCION AGRESOR, MUJERES VIOLENTAS!
desde la Eskalera Karakola, una ex-compañera del CSO El Laboratorio

30/10/2009

Le 17 octobre : une manifestation féministe unitaire

lu sur LMSI

Le 17 octobre : une manifestation féministe unitaire ?
À propos d’un choix de date inapproprié

PAR FRINK FRINKING, INÈS DE LUNA, ISABELLE RAMPA, LAETITIA DECHAUFOUR, SABINE LAMOUR, SHIRINE SABÉRAN

Le 17 octobre prochain, le CNDF (le collectif national pour le droit des femmes) et les Femmes solidaires, avec le soutien de plus d’une cinquantaine d’associations et de partis politiques ont choisi d’organiser une manifestation nationale pour les droits des femmes. Nous, qui sommes des femmes et des lesbiennes qui avons traversé en militantes des espaces féministes, estimons que le choix de cette date est fort inapproprié, voire insultant.

Aussi pensons-nous qu’il est politiquement nécessaire de se positionner, de rappeler avec les associations et les personnes qui se souviennent que la République Française s’est bâtie sur son empire colonial, que cette date est désormais inséparable de l’année 1961.

Nous nous souvenons du 17 octobre 1961

Ce jour-là, à Paris, à l’appel du FLN, suite à l’interdiction faite à tous les Algérien.ne.s de la capitale de circuler la nuit, des filles et des femmes sont descendues dans la rue avec leurs camarades de combat, leur père, leurs frères, leurs sœurs, leur mère et leur mari. Ce jour-là, des filles et femmes algériennes ont manifesté une résistance anti-coloniale « en métropole ». Ce jour-là, dans les rues de Paris, plus de 300 Algérien.ne.s ont été tué.e.s par la police française, sous l’ordre du préfet Maurice Papon.

Depuis 1991, le 17 octobre est destiné à la commémoration. Mais pas seulement.

Car ce jour-là témoigne également de la difficulté à faire connaître et reconnaître les faits survenus, à faire admettre publiquement par les autorités la réalité du massacre perpétré par l’Etat. Symbole de l’invisibilité de la lutte anti-coloniale, d’une histoire qui s’écrit à peine, cette date rappelle aussi que la répression coloniale sévit toujours, sous d’autres formes mais avec une brutalité tout aussi insupportable.

En choisissant cette date, les organisations qui appellent à la manifestation pour les droits des femmes se désolidarisent des femmes issues de l’immigration coloniale et post-coloniale. Elles forcent ces femmes à choisir entre deux luttes, alors même que ces deux oppressions ne sont qu’une seule et même oppression pour elles. Elles dissocient les luttes féministes des luttes anti-coloniales, par là même, ce ne sont pas seulement les femmes issues de l’immigration qui sont sommées de choisir, mais toutes. Faut-il préciser qu’aucune mention de la répression de 1961 n’apparaît dans l’ensemble des publications qui appellent à la manifestation pour les droits de femmes ? Rien, ni sur les tracts, ni sur les pages web. Pas un mot non plus en réponse aux interrogations de certaines d’entre nous sur ce curieux choix. Défiler à une heure différente du rassemblement annuel ne peut suffire à le légitimer. Car l’occupation de la date est signée symboliquement. La couverture médiatique, qui sera donnée au rassemblement proposé par le CNDF, si faible soit-elle, empêchera de fait le 17 octobre 61 de résonner dans les mémoires. Quoique dominées parmi les dominants, les organisatrices coloniseront cette date historique.

La violence de ce traitement nous est insupportable. Construire une manif pour les droits des femmes en prenant en compte l’événement du 17 oct. 61 aurait donné une autre teneur à "l’unité" politique. Cela n’est pas apparu aux organisatrices/teurs comme une nécessité politique. Cette nécessité s’impose à nous avec une telle évidence que nous nous étonnons qu’elle ne se soit pas vécue par l’ensemble des associations. La mémoire collective agit sur le présent politique, certains événements ne peuvent pas être effacés ou recouverts. L’unité de la lutte féministe ne peut se faire que dans la prise en compte des aspects multidimensionnels de la domination, et non dans l’écrasement des combats passés. Nous ne voulons pas d’un féminisme de l’oubli et des parenthèses mais d’un féministe combattant l’ensemble des oppressions.

Choisir le 17 octobre, pour organiser une manifestation sans attache ni rappel aux événements de 1961, c’est participer au déni généralisé de l’histoire de la résistance au colonialisme, c’est court-circuiter le combat de restitution de la mémoire mené par les générations issues de l’immigration coloniale et post-coloniale. Choisir cette date, c’est occulter les résistances passées et actuelles, avec la violence sourde qui caractérise les dominants.

En cela, c’est une forme de racisme. Vous, qui prenez position en faveur de cette lettre, Nous, qui l’avons écrite

Ne participerons pas passivement, au prétexte d’unité et de rassemblement, à cette manifestation du CNDF-Femmes Solidaires, parce que cette journée a été volée à d’autres...

Nous espérons être nombreuses à trouver par des actions créatives, par des prises de paroles, l’inscription de la nécessaire articulation des luttes, l’expression de notre désaccord face à cette grande amnésie sélective. Nous marcherons d’autres jours, d’autres nuits, contre les violences faites aux femmes, qu’elles soient violences coloniales, racistes, lesbophobes, sexistes, violences de place, de classe.

Avec le soutien de : Amélie Delaunay, Clarisse Loyen, Chantal, Christine Chaudet, Claire Allam-Revuz, Corine Sagnane, Doriane Meurant, Emmanuelle Détienne, Flor, Florence Mattozzi, Hélène Harder, Janick Penhoat, Jamila Belaïdi, Kaissa, Kat, Loulou Valérie Morin, Malika Amaouche, Myrlie, Nasima Amazighe, Odile, Samia Leulmi, Sanaa, Sara, Sophia Jomni, Zohra Yadel, et le CFPE (Collectif des Féministes pour l’Egalité)

26/10/2009

Ab(A)ts, La société elle a mauvaise haleine, ou les punks sont nos ami-e-s

Même quand un concert est estampillé "punk politique", qu'il y a trois groupes clairement féministes et antisexistes, que le public est composé pour une fois d'un peu plus de transpédégouines qu'à l'accoutumée, les relous n'entendent pas quand on leur demande d'arrêter de pogoter dans notre nez, et nous traitent de mal-baisées quand on s'énerve.
Quand les féministes arrêtent un concert parce que ya un musicien agresseur sur scène, elles se font traiter de fascistes*. Quand un groupe prend position contre le virilisme, les insultes sexistes et lesbophobes, arrête son set en attendant que les punks beaufs relous sortent, les relous en question ne sortent pas et traitent les féministes de SS.

La morale de l'histoire, c'est que ya des coups de batte qui se perdent, et que par ailleurs la société elle a mauvaise haleine est un groupe engagé, merci à elle-eux, allez les voir c'est bien.
Ensuite, Abats est un groupe anarkopunk anti-tout donc antisexiste, et engagé aussi, la preuve par les textes :

the second rape (Aus Rotten) (la traduction en français est après, et la reprise est écoutable et téléchargeable sur le site de Abats)
Every 45 seconds a woman is raped
Our sexist culture allows no escape
The is violent crime is far from obscurity
When the rate of victims is one in three
Society conditions men to be rapists
And our indifference perpetuates it
With derogatory language that tends to dehumanize
Making it easier for men to victimize
And the pornographic images that help portray
Women as legitimate sexual prey
When sexism is embedded in our judicial system
It's no surprise why the courts won't listen
And the role of attacker and survivor become distorted
So the majority of rapes are never reported
The threat of rape is always there
It's like a poison that saturates the air
A society stricken by a cancerous disease
Where men know they can do as they please
You tell me the punishment for rape
You tell me how much jail time it will take
When one out of three women will be raped
You tell me what it's going to fucking take
Do you see me in my low cut shirt
Or high heel shoes or a miniskirt
Woman is the victim you desire
You say you can't resist your predatory fire
You tell me why I stand guilty and accused
You tell me when I'm beaten an abused
When it's my body that's been raped and defiled
You tell me why I'm the one on trial
Defense attorney?: Do you know the man who "allegedly" attacked you?
Victim?: Yes I know the man who raped me.
Defense attorney?: And isn't this man a friend of yours?
Victim?: Well I thought he was a friend of mine.
Defense attorney?: And were you drinking that night he 'allegedly" attacked you?
Victim?: I had a drink or two but is that a crime?
Defense attorney?: I'll ask the questions if you don't mind!
-What were you wearing: How did you act?
Victim?: My wardrobe isn't an invitation for a man to attack.
-I didn't act in any way to bring this on. Why am I on trail? What did I do wrong?
Defense attorney?: Could you tell the jury why you let this happen?
Victim?: I was in shock. I couldn't stop him.
Defense attorney?: You claim that you were raped but how do we know?
Victim?: I said no, I said no, no, no!
Defense attorney?: Isn't it true you're just a woman scorned?
Victim?: I'm a woman who's been raped and torn.
Defense attorney?: Your honor, I demand that this case be dismissed,
-it all comes down to her word against his!
I may not have bruises all over my body
I may have been drinking at the party
But when I went to his room I never would have guessed
That he would force my no to mean a yes
You tell me why I'm guilty of this crime
You tell me why the responsibility is mine
When women suffer a second rape during trial
Courts help rapists to violate and defile.

Le second viol (Aus Rotten)
Toutes les 45 secondes, une femme est violée,
Notre culture sexiste ne laisse aucun échappatoire,
Ce crime violent est loin d'être commis dans l'ombre
Quand la proportion de victime est de 1 sur 3
La société conditionne les hommes à être des violeurs
Et notre indifférence perpétue cette situation
Avec un langage péjoratif qui déshumanise
Et permet aux hommes de se victimiser.
L'imagerie porno dresse le portrait
Des femmes comme proies sexuelles légitimes.
Puisque le sexisme fait partie intégrante du système judiciaire,
Ce n'est pas surprenant de voir, dans les cours de justice
Que les rôles de l'agresseur et de la/du survivantE sont inversés
Et que la majorité violée n'est jamais prise en compte.
La menace du viol est constamment présente,
C'est comme un poison dont l'air est saturé,
Une société rongée par une infection cancéreuse
Dans laquelle les hommes savent qu'ils peuvent faire ce que bon leur semble.
Dis-moi quelle est la peine encourue?
Dis-moi combien de temps de taule?
Puisqu'une femme sur trois subira un viol,
Dis-moi ce qu'ils prendront pour ça?
Tu me vois en chemise moulante,
En talons hauts et en mini-jupe,
Les femmes sont victimes de ton désir,
Tu dis que tu ne peux pas résister à l'incendie prédateur qui est en toi.
Dis-moi pourquoi je suis coupable et accusée?
Dis-moi, quand je suis frappée et violée,
Quand c'est mon corps qui a été violé et sali,
Dis-moi pourquoi est ce mon procès qu'on fait?
Avocat de la défense: Connaissez-vous l'homme qui vous a soi-disant violée?
Victime: Oui, je connais l'homme qui m'a violée.
A: Et cet homme, ne serait-il pas un de vos amis?
V: Eh bien, je pensais qu'il était un de mes amis.
A: Et aviez-vous bu le soir où il vous a soi-disant attaqué?
V: J'avais bu un verre ou deux, mais est-ce que c'est un crime?
A: C'est moi qui pose les questions, si ça ne vous dérange pas.
Qu'est-ce que vous portiez, comment vous comportiez-vous?
V: Ma garde-robe n'est pas une invitation aux hommes à m'agresser,
Je n'ai pas agi de quelque sorte pour créer cette situation.
Pourquoi c'est moi qui suis jugée? Qu'est-ce que j'ai fait de mal?
A: Pourriez-vous dire au jury pourquoi vous vous êtes laissée faire?
V: J'étais sous le choc, je ne pouvais pas l'arrêter.
A: Vous dites avoir été violée, mais qu'est-ce qu'on en sait?
V: J'ai dit non, j'ai dit non, j'ai dit NON, NON, NON
A: Ne seriez-vous pas juste une femme méprisante?
V: Je suis une femme qui a été violée et brisée
A: Votre Honneur, je demande que cette affaire soit classée,
Les accusations ne reposent que sur ce qu'elle dit de lui.
Je n'ai que peu de traces sur le corps
Et j'ai bu pendant la fête
Mais quand je suis allée dans sa chambre,je n'aurais jamais pensé
Qu'il aurait forcé mon NON à signifier OUI.
Dis-moi pourquoi je suis coupable de ce crime?
Dis-moi pourquoi toute la responsabilité est sur moi?
Quand les femmes subissent un second viol pendant les procès
Les cours de justice aident les agresseurs à violer et à salir.

*pour comprendre, faut lire la brochure LAVOMATIC

25/10/2009

Traduction en catalan



très vite en français, en anglais, en italien, en allemand, en polonais... en attendant la suite

24/10/2009

Avorton Congénital, ou la solidarité des pédés

Vous pouvez écouter et télécharger gratuitement l'album "Vibro Libre ou Mourir" d'Avorton Congénital, qui entre autres textes parle du virilisme dans les milieux punks, de l'homophobie, du sexisme et des violences.

Ici, les paroles de deux chansons

J’EN AI MARRE

**********

Ce texte a été écrit juste après un concert punk où une fois de plus on a pu assister à un tas de comportements au mieux relous, au pire inacceptables. Alors que ce soit clair : moi aussi je bois de la bière, j’aime bien les jolis patchs, je trouve ça trop cools de voyager en camion et j’aime bien vos chienNEs. C’est juste un coup de gueule, la soupape qui saute face aux crétins qui pogotent et à certaines choses qui ressemblent parfois à de l’alter-norme.

**********

J’en ai marre de me cacher
Derrière des skins barraqués
Pour pas me faire défoncé
Par un pogo de punks bourrés

J’en ai marre !

J’en ai marre que tu danses
Avec tes coudes dans mon nez
On sait que tu as une grosse bite
Pas la peine de la montrer

J’en ai marre !

J’en ai marre de tes chienNEs
Qui se bousillent les oreilles
A écouter ma merde
Animaux domestiques
JetéEs en pâture sur scène

J’en ai marre !

J’en ai marre de tes camions
Qui puent et qui polluent
Le rêve d’une génération
De nouveaulles mécanaos

J’en ai marre !

J’en ai marre de ta bière
Qui rend con aussi vite
J’en ai marre de tes patchs
Que je sais jamais où mettre

J’en ai marre !


CE SOIR C’EST LA GUERRE

**********

Ceci n’est pas une remise en cause de l’usage de la violence dans les luttes. Simplement un rejet définitif du romantisme de l’émeute et du virilisme “révolutionnaire” que l’on peut trouver chez certaines personnes proches de certains milieux militants. Au cas où, je précise quand même que ce n’est pas vraiment moi qui parle dans ce texte :-)

**********

Ce soir, ce soir, c’est la guerre
On n’est pas des gonzesses, on va tout foutre en l’air
Emeutes, guerrillas, coktails et pavés
La révolution c’est pas pour les pédés

Debout, tête haute, sur la barricade en feu
Drapeau noir qui flotte, on se prend au jeu
De ta révolte pleine de virilité
De l’héroïsme de ceux qui sont là pour gagner

Ce soir, ce soir, c’est la guerre
On n’est pas des gonzesses, on va tout foutre en l’air
Emeutes, guerrillas, coktails et pavés
La révolution c’est pas pour les pédés

Pas de place pour la peur, contre cette classe qui m’dégoute
Pas de place pour le doute, guerre de classe dans mon coeur
Si tu n’as pas les bras assez baraqués
Laisse tomber les pavés, va plutôt tout cramer

Ce soir, ce soir, c’est la guerre
On n’est pas des gonzesses, on va tout foutre en l’air
Emeutes, guerrillas, coktails et pavés
La révolution c’est pas pour les pédés

Air mystèrieux, violence au fond des yeux
Capuche noire relevée, parano développée
Effrayer les flics, chourrer à Prisunic
Pectoraux bombés, émeutier bien monté

Ce soir, ce soir, c’est la guerre
On n’est pas des gonzesses, on va tout foutre en l’air
Emeutes, guerrillas, coktails et pavés
La révolution c’est pas pour les pédés


* * * * *

un nouveau morceau est en préparation, inspiré des mêmes situations que ce qui est décrit et dénoncé par Combiendefois4ans et les individu-e-s ou collectifs qui luttent contre le sexisme dans les milieux militants et dans la société. (à la fin de la page)